Toqueteada por un extraño

Les quiero contar una aventura que me sucedió en un viaje en bus, cuando yo tenía 19 años. Me dirigía a una expedición en la selva. Para llegar debía hacer un largo viaje de 8 horas por caminos intrincados que atraviesan largos túneles y puentes. Decidí viajar por la noche, para dormir en el bus. Iba con mi enorme mochila cargada de ropa para 3 días, sleeping bag, una cocineta, cobijas, comida enlatada. Me encontraría con mi novio en el pueblo antes de embarcarnos a la avioneta que nos llevaría a la selva. Pensé que sería un viaje como otros. Pero este fue muy especial.

Me gusta viajar cómoda, esa noche estaba con un pantalón relajado, zapatos de expedición, blusa de tiras al cuerpo, y una camisa por fuera para protegerme del frío durante la noche. Mientras estaba en la sala de espera de la terminal de buses no me fijé en nadie a mi alrededor pues estaba ensimismada enviando mensajes de texto a mi novio.

“Ya voy a apagar el teléfono mi amor. Nos vemos en la estación de buses a las 6am.”

Me subí a mi puesto. Me tocó el número 27, uno de los últimos lugares. Mi puesto era hacia la ventanilla. Saqué la pequeña almohada que había llevado para recostar mi cabeza, aunque no era necesaria, el asiento se podía recostar hasta quedar casi como una cama. Las luces se apagaron, quedando visibles solo los pequeños letreros con los números de los asientos. Nadie a mi lado. Pronto podría subir mis piernas en el otro asiento y acostarme ahí, soy muy pequeña y ligera, ya me acomodaría. Entonces llegó alguien, un hombre. Se sentó a mi lado.

Tan pronto el bus empezó a andar me quedé dormida, estaba rendida. Me cubrí del frío del aire acondicionado con la manta que había llevado. Empecé a soñar con mi novio, recién estábamos empezando nuestra relación, y habíamos tenido encuentros candentes. En sueños, mi novio me acaricia los senos sobre la ropa. Mis pezones se ponen duros ante su contacto, marcándose en mi top. Sus manos empezaron entonces a adentrarse en mi sostén, tomando el pezón entre sus dedos, de forma delicada, girando sobre él como para hacerlo crecer más.

Entonces sentí que las caricias habían saltado de mi sueño a la realidad. Abruptamente, estaba yo sola nuevamente. Abrí mis ojos. Más que tinieblas, una oscuridad cerrada no dejaba adivinar si mi acompañante estaba dormido también. Turbada, me cubrí con la manta hasta el cuello. Esos roces no eran las caricias habituales de mi novio. Volví a dormitar cuando el bus entró en uno de los largos túneles que atraviesan la montaña. Las manos extrañas no me dejaron que caiga en sueños nuevamente. Mi manta cayó, mientras dedos desconocidos empezaron a deslizar mis pantalones.

Lejos de gritar o asustarme, me excité. Nunca había estado con otro hombre, la sensación diferente hacía arder mi piel. No sé si por reflejo o por costumbre, levanté mi cadera para que este amante inesperado enrolle mis pantalones hacia mis tobillos. Luego el panty. Sus dedos fueron directamente hacia el centro de mi cuerpo, mis pliegues que estaban empapados por la excitación de estar con un completo desconocido.

Entonces la figura oscura empezó a masturbarme en serio. Sus dedos iban y venían a lo largo de mi rajita caliente, insistiendo en mi clítoris que parecía sobresalir entre mi monte de Venus. La oscuridad reinante era cómplice perfecta para estos jugueteos que aprobé sin dudarlo. Era morboso, era inmoral.. era delicioso. Quería gemir a viva voz, pero eso llamaría la atención del resto de pasajeros. Era peligroso… era divino. doug-winsor

Sentí como sus manos se metieron dentro de mi sostén, sacando a mis gemelas de su sitio. Sus manos masajeaban con firmeza, el extraño sabía que ya contaba con mi consentimiento, mi entrepierna jugosa era la prueba de que lo estaba disfrutando. Pude identificar a su dedo indice y del medio entrando y saliendo de mí, despacio, lentamente, para evitar el ruido característico que produce una vagina empapada. Su otra mano, se repartía entre una y otra teta, apretandolas, exprimiendolas.

Se acercó entonces a mi rostro. Su piel se sentía rasposa, su barba tenía unos tres días. Fue directo a besarme los labios, beso que acepté abriendo levemente mi boca, dandole la bienvenida a su lengua que recorría mi interior. El desconocido dejó de besarme en los labios para besar mi cuello, mis tetas. Bajó hasta mi cadera con su lengua buscando mi vulva. Bastaron pocas lamidas para hacerme estallar de forma exquisita y perversa. Para los demás nada estaba pasando. Se escuchaba a algunas personas roncar. Fue ahí cuando sentí justo devolverle el favor.

Bajé hacia su pantalón, ahí noté que él había liberado su erección hace rato, tragándome su pene por completo, nuevamente tratando de hacerlo sin producir sonidos que nos dejen en evidencia. Usé mis labios y mis manos para masturbarlo. Me tragué toda su descarga. Ahí fue cuando me quedé dormida.

Al despertar, mi compañero de viaje ya no estaba. Se había bajado. Sin decir nada. No me dejó ni una nota siquiera. Pensé que pudo haberse cambiado de lugar. Traté de identificar entre los otros hombres presentes en otros asientos esa barba. Esos dedos que me hicieron explotar. Nunca supe quién fue. Cuando llegué a mi destino, mi novio me esperaba como habíamos quedado. No sé si sentiría el sabor del semen de otro en mis labios, su olor en mi ropa, sus huellas marcadas en mis senos. Fue extraño, y lo repetiría. Nunca se lo había contado a nadie. Hasta hoy.

Crédito de la imagen: Doug Winsor

About the Author

Pornógrafa, escritora de erótica de ficción. Escribo sobre BDSM, intercambio de parejas, sexo en grupo, masturbación solo, en pareja, exhibicionismo, bondage. Mi estilo es explícito y apto estrictamente para personas adultas.

One Response to “ Toqueteada por un extraño ”

  1. Me mojé! Gracias por el orgasmo 🙂 Te invitamos a visitar una web erótica, xxx ecuador

    Me hará muy feliz! 🙂 🙂

Deja un comentario.

Comentarios irrespetuosos o fuera de lugar no verán la luz del sol

This blog is kept spam free by WP-SpamFree.

You can use these XHTML tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <blockquote cite=""> <code> <em> <strong>